Envejecimiento

Entre finales de 1.975 y de 2.012 la edad promedio de los españoles pasó de 33 años a casi 43, rozando ya los 50 en algunas provincias. Alrededor del 75% de ese incremento de la media de edad del pueblo español se debe a la caída de la natalidad, y sólo el resto a la mayor esperanza de vida. Incluyendo a los inmigrantes, en promedio más jóvenes que los autóctonos, el promedio global actual de la población residente en España es de unos 42 años.

 

En 1.975 había 2,5 veces más menores de 21 años que mayores de 60.

 

En 2.013 hay solo 0,9 menores de 21 por cada persona mayor de 60 años.

 

En 2.031 la relación podría llegar a ser de 0,6 a 1, con las tendencias actuales.

Pirámide de población invertida

 

En 1935, cuando el presidente Roosevelt instauró la Seguridad Social moderna en los Estados Unidos, allí había 52 activos por jubilado. En la actualidad, tanto en EEUU como en casi todos los países desarrollados, nos enfrentamos a un ratio de solo 2 ó 3 a 1, con tendencia a evolucionar hacia 1,5 a 1 e incluso 1 a 1. Con unos 50 activos por pensionista, se pueden pagar unas pensiones de jubilación muy buenas con cotizaciones sociales muy bajas. Con 2 activos por pensionista (y no digamos con 1 por 1), las cosas pintan muy mal: o pensiones muy bajas, o cotizaciones sociales y otros impuestos muy altos, o ambas cosas a la vez.

El envejecimiento medio de los españoles, preocupante en toda España por su magnitud y ritmo de crecimiento, alcanza cotas ya muy altas en más de la mitad de España, y la edad promedio sigue creciendo a un ritmo aproximado de tres meses por año.

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